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Escalambrujos.

El poeta se despide de los pájaros

Poeta provinciano,
pajarero,
vengo y voy por el mundo,
desarmado,
sin otrosí, silbando,
sometido
al sol y su certeza,
a la lluvia, a su idioma de violín,
a la sílaba fría de la ráfaga.

Sí sí sí sí sí sí,
soy un desesperado pajarero,
no puedo corregirme
y aunque no me conviden
los pájaros a la enramada,
al cielo
o al océano,
a su conversación, a su banquete,
yo me invito a mí mismo
y los acecho
sin prejuicio ninguno:
jilgueros amarillos,
tordos negros,
oscuros cormoranes pescadores
o metálicos mirlos,
ruiseñores,
vibrantes colibríes,
codornices,
águilas inherentes
a los montes de Chile,
loicas de pecho puro
y sanguinario,
cóndores iracundos
y zorzales,
peucos inmóviles, colgados del cielo,
diucas que me educaron con su trino,
pájaros de la miel y del forraje,
del terciopelo azul o la blancura,
pájaros por la espuma coronados
o simplemente vestidos de arena,
pájaros pensativos que interrogan
la tierra y picotean su secreto
o atacan la corteza del gigante
o abren el corazón de la madera
o construyen con paja, greda y lluvia
la casa del amor y del aroma
o jardineros suaves
o ladrones
o inventores azules de la música
o tácitos testigos de la aurora.

Yo, poeta
popular, provinciano, pajarero,
fui por el mundo buscando la vida:
pájaro a pájaro conocí la tierra;
reconocí dónde volaba el fuego:
la precipitación de la energía
y mi desinterés quedo premiado
porque aunque nadie me pagó por eso
recibí aquellas alas en el alma
y la inmovilidad no me detuvo.

*El poeta se despide de los pájaros de Pablo Neruda. La foto es de ayer en el pueblo.

 

 

 

 

Sting cumple años.

Hoy Sting cumple 57 años. Lo he oido en la radio esta mañana. Y claro, he caído en la cuenta. Mi madre tiene la edad de Madonna y mi padre la de Sting. Ya, ya, que el trabajo enaltece el espíritu y la noche es muy mala. Mis cojones treinta y tres.

Nos amamos en una bicicleta.

"Ayer tu y yo, en un solo beso para la vida,
en el amor que nos conoció a los quince años
y yo pedaleando para un nunca llegar tarde a tu corazón.

Fuimos nosotros los que inventamos el beso en una bicicleta,
la edad de las miradas con un cuaderno en la mano.

Fuimos nosotros, los que sin respirar, nos cansamos de viajar;
y ayer, sólo ayer, las calles dicen: ¡Allí van, son ellos!,
pero fue tan rápido que pedazo a pedazo nos despedimos.

Tú y yo, querida, ahora quizás dónde, dónde volveríamos a rodar,
dónde volveríamos a comandar dos ruedas como a un barco,
dónde volveríamos a conquistar los mundos con un sueño.

Eso no me importa, porque en mi memoria tengo un niño despierto,
llevo a ese revoltoso quinceañero en los dedos del alma,
tengo aún esos años diminutos como zapatos de liceano.

Entonces, será a las siete, te pasaré a buscar como cochero,
subirás en mi caballo veloz con rayos de aluminio,
dispuesta a saltar a la gloria al besar cada calle,
recostándote en cada parada para retomar las fuerzas.

Entonces, será a las siete, cuando llegue a tu casa,
salgas a recibirme como ansiosa de la nueva carrera.

Entonces, son las siete y recuerdo tu mano en la mía,
riendo de pedaleo de mañana y tarde,
cuando nos amamos en una bicicleta sobre la vida,
cuando se me vienen los quince felices años,
ahora que son más, sin bicicletas ni sueños."

Santiago Azar, Poeta Chileno.´

*La foto es de aquellas primeras que hice con la Panasonic compacta. Está tomada en la carretera que une los pueblos de Bello y Tornos.  Carretera por la que ahora me he aficionado a ir yo también en bicicleta.

New York, New York

Aunque Mariajo diga que cada día el blog parace más un diario que otra cosa y que eso no mola, no puedo aguantarme más. Desde el lunes pasado tenemos los billetes para New York, salimos el 10 de noviembre y regresamos a España el 18 de ese mismo mes.  Y el día 14 toca AC/DC en el Madison Square Garden, eso puede ser grande, muy grande.

En el video salen Sinatra, Gene Kelly y Jules Munchin en el fim "On the town".

Los ojos azules del cine.

 

Hoy he estado paseando por Ordesa con el Güey, Conchi y Bea. Ordesa está bonito y como siempre que quedo con el Güey me voy a casa con dolor de abdominales y con un montón de risas en la memoria. Hará un año más o menos que estábamos por tierras galas viendo el mundial de Rugby.

De vuelta al coche hablábamos de la muerte de Newman. Recordábamos la escena de la "La leyenda del indomable" en la que come sin parar huevos duros y tras la que debió ser hospitalizado por un cólico.

Se va uno de los grandes, probablemente uno de los diez mejores actores de la historia del cine. En mi menoría quedan películas como "El golpe", una de esas que uno no se cansa de ver, "Dos hombres y un destino", "La gata sobre el tejado de Zinc", "El color del dinero", "Cortina rasgada"...

Patrizia de Toditoslosdias lo ha incluido casi a regañadientes en su archivo de guapos por si quieren leer la entrada.

Los ojos azules del cine se han cerrado para siempre. Y seguro que el mundo es un poquito más feo desde éste día.

Aquí pueden ver la escena en la que Newman, como Butch Cassidy, pasea en bicicleta a la guapa Katherine Ross en "Dos hombres y un destino".

 

Más polaroid.

Viene del mensaje anterior.

Pues eso, más polaroid transfer, aquí la gracia consiste en cambiar la textura, no hacer como yo, que estaba vago (son las cuatro de la matine y a las ocho entro a trabajar) y he utilizado la misma que en la foto anterior, por lo que el resultado sería materialmente imposible en un positivado real, es decir la emulsión es exacta. La foto es del viaje a Cuba hace ya un montón de años, cinco creo.

Como curiosidad (que para están son los blogs) la primera máquina instantánea de la compañia Polaroid se desarrolló en el año 1947, creada por Edwin H. Land

Polaroid Transfer y los realitys

La técnica de Polaroid Transfer consiste en transferir el positivado a otra superficie distinta al papel fotográfico, normalmente papel de acuarela,  de ahí las texturas especiales alcanzadas. Como muchos sabéis Polaroid dejó de fabricar su papel de revelado instantáneo y sus cámaras hace un tiempo, aunque aun circula por internet el stock, así que no queda más remedio que aprender a imitarlo con Photoshop. Esta foto es un ejemplo, mi primer intento de una Polaroid Transfer, el tamaño del blog no lo permite, pero lo más interesante es ver las texturas de la foto. La verdad es que el proceso es algo largo, pero por los ejemplos que circulan por la red merece la pena aprenderlo.

Por cierto, hoy en un error de cálculo he decidido quedarme en la inmortal y he comprobado horrorizado como todas las televisiones han comenzado su temporada de realitys. Al margen del Gran Hermano de marras, los de Cuatro vienen realizando uno de ¿viajes? que han dado en llamar Pekín Express. El concursito consiste en que un determinado grupo de parejas debe llegar hasta Pekín con 1´5 euros al día, cumpliendo unas etapas que la organización les marca por jornadas. Pues bien, los concursantes en éste concepto de viaje que marca cuatro, poco menos que asaltan a los ciudadanos rusos (hoy estaban por allí, pena que no se dejaran caer por Georgia) para que les den de comer, les lleven en sus coches o les alojen en sus casas, mientras aguantan sus juramentos o sus golpes a los laterales del coche, porque la pareja contraria acaba de adelantar al pobre Antonov, que va a toda castaña esquivando gallinas con su Yugo del 86 arengado por los españoles a los gritos de "¡dale, dale, dale, gou, gou, gou!". Y lo peor es la cara de extrañeza y de cabreo de nuestros compatriotas cuando en la lengua de Cervantes se dirigen a los hijos de Putin diciéndoles "por favor déjame dormir en tu casa yo te friego suelos, friego suelos, vajilla, limpio vajilla, los cacharros, me entiendes?" y claro el ruso pone cara de esturión del Volga. Eso sí del paisaje, la estancia con la gente (porque aquí no conviven, aquí se ríen de la hospitalidad de la gente, porque por lo que he podido ver eso es lo que hacían con la inmensa cantidad de gente que se ha ocupado de ayudarles),  y demás ni flowers. Bonito concepto del viaje mochilero que tienen estos de Cuatro, en fin menos mal que nos queda el Calleja en la misma cadena

 

Titiriteros de Binefar.

Los titiriteros de Binefar es una compañía de Teatro que lleva más de treinta años recorriendo la geografía española con su muestra de folklore para niños, eso sí el que piense que solo un niño se divertirá con ellos está muy equivocado. Tienen en el mercado  cinco discos: Juerga, A tapar la calle, Vamos a contar mentiras,  Animaladas y ¡Aquí te espero!

Si quieres saber más sobre ellos su página web es www.titiriteros.com

*La foto es de una actuación en el mes de septiembre en el pueblo de Fuentes Claras (Teruel)

 

Skyline Zaragoza.

Una de las cosas que más me gustó de la expo fue la torre del agua. Obra que, junto al WTC, ha modificado el skyline de Zaragoza. Lo que soy incapaz de imaginar son los millones de fotografías que se le habrán tomado a la construcción de Enrique de Teresa estos meses.

Hablando de skylines mi hermana está ahora de vacaciones con su contrario por Estambul, que a mí, personalmente, es de todos los sitios que he visitado, el que más me ha gustado. Fue un encuentro especial con otra cultura y si algo recuerdo especialmente es su skyline con todos los minaretes apuntando al cielo en los atardeceres rojos de la ciudad.

El lunes Alfredo le tiene que pedir las vacaciones a la jefa y si se las da ese mismo día contratamos vuelo a New York, reeditando el viaje a Roma de hace ya tres o cuatro años, antes de su crisis germánica, y que fueron probablemente los cinco días que más me he reído en mi vida. Ya de camino al aeropuerto casi tengo que parar en la cuneta de la autopista porque no veía la carretera de las lágrimas que tenía en los ojos y aquello continuó por el Trastevere y el Palatino, mapas gigantes, club gluglu, el chivato del vaticano.....

Pink Floyd - Richard Wright ha muerto.

Muro de la empresa Hierros Alfonso

Ha muerto a los 63 años el teclista y cofundador de la mítica banda Pink Floyd Richard Wright. Junto a Roger Waters y Nick Mason fundó en 1965 The Pink Floyd Sounds, nombre original de la banda, consecuencía de la unión de los nombres de los músicos de blues Pink Anderson y Floyd Council. En el 79 debido a las tensiones con Waters abandona el grupo durante la grabacíón de "The Wall", aunque participa en la gira del mismo disco considerada uno de los espectáculos rock más grandes de la historia. En el 2005 la banda se reunió de nuevo al completo por primera vez desde 1981.

*Lo que suena evidentemente es la segunda parte de Another Brick in the wall.

 

Aquel 11 de septiembre.

En el centro donde trabajo los crios suelen editar una revista cada varios meses. El año pasado me tocó a mí escribir la editorial. Hacía una reflexión (un poco ñoña) sobre el 11-s del 2001, día en el que yo me encontraba haciendo la entrevista de ingreso para el puesto de trabajo. Aquí la dejo:

El 11 de septiembre del 2001 el mundo entero miraba asombrado como ardían en llamas los dos edificios más imponentes del mundo occidental. Ese mismo día, sentado frente a una gran mesa de madera, yo observaba ensimismado la televisión que se hallaba detrás de la persona que, frente a mí, realizaba preguntas sobre mi Currículum Vitae. Sobre el tablero de la mesa un puñado de fotografiás esparcidas mostraban el interior del centro que había ardido un mes antes. Se veía en ellas un pasillo largo, con seis puertas de hierro en uno de sus laterales y una ventana enrejada al fondo del pasillo, las paredes y los techos estaban negros por el humo. -"¿Te da miedo esto?" preguntó la persona al otro lado de la mesa señalando las fotografías. -"¿El qué?" le respondí sin poder apartar la mirada del televisor que me mostraba como uno de aquellos rascacielos en llamas se desmoronaba sobre la sólida base del mundo moderno. 

De vuelta a casa, por la emisora sintonizada en la radio del coche, los profetas vaticinaban el comienzo de una nueva era, un cambio de orden mundial. Nada cambió, solo el inicio de los noticieros, en los que cada día  las cifras de muertes aumentaban. Datos sin rostro que ya no revuelven ninguna conciencia. Sin embargo, para mí, aquel septiembre lo cambió todo. Tres meses después recibí una llamada en la que me comunicaban que había una plaza vacante en el Centro de Menores, que podía incorporarme a trabajar.

 Pasado aquel mes de septiembre Estados Unidos comenzó a descargar bombas sobre Oriente Medio. Nada sabíamos de aquellos sobre los que caía el fuego que vengaba los muertos de Nueva York. "¡Son sanguinarios!", decían los telediarios, ¡"Son feroces guerreros de las montañas!", decían las emisora de radio, "¡quieren acabar con nosotros!" decían los periódicos. No sabíamos nada. No había niños, ni madres, no había escuelas, ni libros, ni cultura, no había música en aquellas tierras. Solo hombres armados sobre los que devolver el fuego de aquel septiembre. Mientras tanto, cuando yo comunicaba mi nuevo destino me decían: "Son peligrosos", "son delincuentes", "son vagos", "merecen que los castiguen". Nadie veía los niños, nadie veía la soledad ni el abandono, ni las risas, ni los juegos, las bromas o los abrazos. 

El otro día encontré aquellas fotografías del centro quemado que me mostraron el día de mi entrevista en un cajón de mi despacho. Han pasado seis años desde aquel día de septiembre y el mundo occidental sigue lanzando bombas sobre lo que desconoce y teme. Y cada vez son más los muertos y más los fuegos: Irak, Líbano, Palestina, Cachemira, Madrid, Londres. Mientras esto ocurre nuestros menores nos han enseñado a conocerlos. Lo han hecho a través de los conciertos que han ofrecido, de las esculturas que han modelado o de los cuadros que han pintado. Lo hacen cada vez que van al campo, a un museo, o al cine. Cada vez que se inicia un curso escolar o cada vez que uno de ellos inicia con ilusión un nuevo trabajo. 

Ahora hace un año que inauguramos este nuevo centro, en septiembre. Y es de nuevo en este mes cuando lanzamos un nuevo número de nuestra revista. En la que los chicos y chicas de este centro nos enseñan a través de sus historias, de sus dibujos, de sus poemas, sus bromas e inquietudes a conocerlos un poco mejor y a descubrir lo que en el fondo son: simplemente niños.

Tengo ahora aquellas fotos en mis manos y en el televisor veo a hombres, mujeres y niños desconocidos llorando ensangrentados junto a un edificio en llamas rodeados de soldados que los miran con la cara de temor y desprecio del que se acerca a lo que desconoce o no se empeña en conocer. Miro las instantáneas y pienso que lo mejor es tirarlas.  

Vía muerta

Las mañanas del mes de agosto en el pueblo a veces eran tediosas y a uno le da por hacer el canelo por ahí. No había llovido, ni había comido después de la media noche, para multiplicarme así como un Gremlin.

*La foto es del antiguo apeadero de Fuentes Claras, en la vía que unía Calatayud con Caminreal y por la que pasaba el mítico Chispa.

 

Abuela

Estuve el otro día realizando un curso sobre mediación intercultural y la profesora de origen magrebí comentaba como en su país hay infinidad de niñas que son puestas a trabajar como sirvientas a partir de los cinco o seis años en otras casas. Ella lo narraba sin más, sin juzgarlo. Una de mis compañeras de curso se sorprendía continuamente de la pasividad de la mujer marroquí ante tantos desmanes. Me molestó un poco el tono utilizado ya que no parecía de reproche de la situación que allí existía, ni de las condiciones de un régimen dictatorial unidas a las de una religión medieval, que la hacen posible. Era un poco más en plan "como sois las tías allí, que no os enfrentáis al marido", no sé si me explico. Olvidando que aquí, hace menos de cuarenta años, amparados en un régimen dictatorial, en una moral basada en fundamentos también medievales y en unas bolsas de pobreza absoluta, se vivían casos semejantes. 

La de la foto es mi abuela. En el año 36, cuando tenía seis años, la subieron en un tren con una dirección escrita en un papel y se marchó a servir a Valencia. Cuando llegó, la dirección estaba equivocada, así que imagínense (yo no puedo, soy de la generación post-UNICEF) a una niña de seis años, de un pueblo de Teruel, perdida en Valencia, sola, y buscando la casa donde tenía que ir como sirvienta. Finalmente una familia la acogió y la puso a servir en otra casa. A los pocos meses, afortunadamente para ella y por desgracia para el resto del país, comenzaron a sonar ruidos de sables y volvió de nuevo al pueblo con su familia.

Jamás le oí un comentario de reproche a su madre. Siempre me ha alucinado la relativización de las miserias que ha hecho su generación: hambre, guerra, exilio, fusilamientos, desaparecidos....... y sin Prozac. 

A mi yaya el año pasado le dio un jamacuco de los gordos, entró en el quirófano en una operación a vida o muerte e ingreso en la UCI tres horas después en estado de pre-mortem. Mientras toda la familia se preparaba para lo peor y yo para la perdida de uno de los últimos hilos que me unen a mi infancia, ella paso tres meses y medio en coma en la UCI, del que despertó diciendo que la enfermera que la había cuidado esos meses era la protagonista de Aquí no hay quien viva (la hija de Ernesto Alterio), ríete tú de los trippis.

Hoy la mujer está como una rosa, ya la ven remendando en la foto. Ella dice que desde el jamacuco lo que le queda de vida ya es de "prestao". Me encanta hablar con ella, por la simpleza y la claridad con la que define aquello que a mí me ha costado elaborar años.

Crónica del concierto de Anthony and the Jhonsons por Lepantina

Creo que  hable alguna vez de su blog, Calle Lepanto, a mi me tiene enganchadísimo, todos los días entro con la esperanza de que haya escrito algo porque tiene un verbo sublime, lleno de ironia y una inteligencía apabullante. El caso es que del concierto del Haguerty ha escrito esta genial crónica que le copio directamente de su blog y la pego aquí porque es imposible definirlo mejor, deleitense.

Llego al anfiteatro media hora antes. Sola y contenta porque sé que lo que voy a escuchar me va a mecer como una nana, me va a hacer sentir como ver la nieve cayendo lentamente desde la ventana.
Antes de que empiece el concierto veo a un amigo muy querido que también viene solo. No habíamos quedado, pero en lo que este concierto significa somos compañeros de viaje y su presencia a mi lado me reconforta y me arropa, como lo hace esta música. Al poco veo a dos amigas,compañeras de fatigas de muchos años en furgonetas de bolo. Me recuerdan que dentro de un rato es mi cumpleaños y me emociono como una cría al ver que se acuerdan. Vamos todos muy abrigados porque ha llegado una noche de invierno inesperada y he tenido que ponerme toda la ropa de otoño que me regalaron ayer las chicas en la cena.
Aparece la orquesta Milano en una puesta en escena que ya no puede ser más elegante. Sobre ellos, se proyecta en una pantalla una imagen que no puedo dejar de mirar en todo el concierto. A veces creo que es una pluma, unas alas, una estrella o un trozo del lomo de mi gata Nati, que es blanca y gris. Al final creo que son muchos caminos que se cruzan en un paisaje nevado. Como nuestras vidas. Como el destino.
Anthony sale a escena como es él, con sus trapicos deshilachaos y su cuerpo serrano. Mi amigo y yo comentamos a la vez cómo de un tipo tan raro puede salir una de las voces más bonitas de este siglo.
Y una canción tras otra nos transporta a otra dimensión.A mitad del concierto le hago el resumen a mi amigo:"Con este hombre me pasa como con Leonard Cohen. Que cuando cantan no sabes si rezan o si follan, o las dos cosas". Me sonríe y me dice que es una buena definición.
Añado: "Esta gente está cantando pero está en otro sitio. Se van" No sé dónde se van pero entiendo un poco mejor a Rilke cuando canta a los ángeles y a San Juan de la Cruz:
Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
no cogeré las flores,
ni temeré a las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
Las canciones de Anthony, como las de Cohen (estoy pensando concretamente en Hallelujah cantada por Jeff Buckley. Escuchadla ya mismo), son a la vez una plegaria, una declaración de amor descarnada, una nana, una acción de gracias, una súplica, un susurro a las estrellas, un grito en la cima de una montaña, el sonido de un arroyo y una noche en alta mar.
Supongo que tratar de explicarlo nos llevaría a decir lo mismo que decían los místicos.Vivir lo inefable.La belleza de lo que no se puede contar porque se escapa a nuestro entendimiento. El silencio de la nieve. El baile de las estrellas. El río que nos lleva.
Como diría mi jefe de estudios: Chicos, así da gusto.

*La foto del Anthony la he pillado de alguna web que no recuerdo en el google imagenes, foto en la que, por cierto, tiene unos quilitos menos que ayer. 

El Che en la ONU

Comentaba el rocke más abajo el discurso de Chavez mandando a la mierda a los Yankis y sin quitarle ni un ápice de razón no puedo dejar de compararlo con éste otro del Che en la sede las Naciones Unidas en 1964, pone los pelos de punta por su defensa de los oprimidos y los pobres.

O el segundo en el que habla del asesinato del profesor Lumumba en el Congo y de la bestialidad de los paracaidistas belgas, y en el que dice la famosa  frase de "nos demuestra que no se puede confiar en el imperialismo, pero ni tantico así, nada." (a partir del minuto 2:50 del video, si tienen cinco minutos no se lo pierdan completo)

Ahora compárenlos con los de Chavez. Por eso el uno es considerado como "el hombre del siglo" y el otro......pues ya veremos que le depara la historia.

Marrakech

Hace casi siete meses que estuve en Marruecos, desde entonces las cosas en mi vida han cambiado sustancialmente.  Sobre todo cuando abro algún cajón y los trocitos de almizcle que dejé entre la ropa inundan de olor mi nariz y me remueven el cajoncito de los recuerdos que debo tener ahí por la aurícula derecha.

Por aquel entonces yo no sabía nada de fotografía, a Marta le prestaron una cámara compacta de bolsillo y yo hacía las fotos con ella, como ni siquiera sabía lo que era la ISO le puse la más alta, así salieron de ruido y de nitidez. Una de aquellas fotos es la de esta mujer en uno de esos callejones laberínticos de la medina.

Me encantó la ciudad, el olor, las calles. Me encantó pasar las horas en las terrazas de Djma el Fna viendo el trajín de la gente y la metamorfosis que experimenta la plaza en el paso del día a la noche, reconocer a los ciegos de los que hablaba Elías Canetti en "Las voces de Marrakech", libro sin el cual nunca hubiera comprendido la ciudad, me encantaban aquellos atardeceres con el sol posándose tras la Koutubia mostrándome a Marta y el Atlas a contraluz.

Al volver a Zaragoza vendí mi regalo de cumpleaños que todavía seguía sin abrir y me compré una cámara digital, que por cierto volví a vender hacer unos días para  comprarme una réflex, (tanto trabajar con etnia gitana se me ha quedado algo de marchante), también comenzamos a soñar viajes distintos y el almizcle, las especias y el té se quedaron ya para siempre guardados en un cajón.

Se acabó

Ya han terminado las fiestas del pueblo, aun tardaré en estar operativo en el blog porque no tengo fotos ni nada para colgar, pero bueno, hoy desde el ayuntamiento del pueblo (internet a velocidad de crucero del oso dormilón) he estado respondiendo emilianos y cuelgo esto que es como tengo el cuerpo estos dos últimos días. El jueves al curro, snif.

 

Aquellas pequeñas cosas.

AL hilo de Serrat de la entrada anterior, pongo este video porque la canción refleja esas pequeñas cosas que me acechan últimamente.

¡Fiesta!

Me voy a las fiestas del pueblo, así que entre los cinco días que duran y los tres de convalecencia para recuperarme no escribo aquí nada hasta la semana que viene.

Que grande es el Nano por cierto.

Planta 23

Vivía en una casa
con dos ventanas de verdad y las otras dos pintadas [en la fachada
Aquellas ventanas pintadas fueron mi primer dolor.
Palpaba las paredes del pasillo,
intentando encontrar las ventanas por dentro.
Toda mi infancia la pasé con el deseo
de asomarme para ver lo que se veía
desde aquellas ventanas que no existieron.

*Gloria Fuertes, del poema Ventanas Pintadas  de Obras Incompletas. La foto es la planta 23 de la torre del agua.