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Resumen
- 21/04/2008 03:46 - Viejos trenes que iban hacia el norte.
- 24/04/2008 01:48 - Ericeira
- 25/04/2008 08:55 - Rocketon
- 29/04/2008 12:51 - Haka Ka Mate
- 30/04/2008 19:51 - Antony and the johnsons
Viejos trenes que iban hacia el norte.

Ese era el título de una canción de Joaquín Sabina en el disco Juez y Parte. En los conciertos decía algo así como que "los trenes eran animales mitológicos que simbolizaban la vida, la huida, la libertad". Lo cierto es que no sé porque he empezado con esta entrada el blog, siempre he tenido tendencia a mirar hacia atrás y cuando lo hago aparece ésta estación. En ella trabajaron mi abuelo y también mi padre. Y entre los trenes, los hierros puntiagudos y oxidados y las vías pase gran parte de mi infancia. Era una época en el que el aprendizaje tenía un gran componente empírico, y en la que la rosca de los mecheros no impedía encender atronadores petardos ni nos privaba de las primeras caladas a cigarros Celtas o Bisontes.
De mi abuelo, pese a ser la persona que más he admirado en mi vida, apenas tengo recuerdos, es increíble. En cambio, mis primas, pese a ser menores que yo, son capaces de recordar infinidad de anécdotas de él. Yo solo tengo breves fotogramas que ni siquiera componen un recuerdo. Uno de ellos es mi abuelo contando cuentos y fábulas. Era un pozo sin fondo, conocía cientos de ellas. Pero yo no recuerdo nada. Es decir, el fotograma es el siguiente, mi abuelo sentado en un sillón, en su casa, y mi hermana, mis primas y yo escuchándolo absortos, pero soy incapaz de recordar que contaba, ni siquiera un día en concreto. De todas aquellas fábulas y canciones con los años y con el esfuerzo conseguí recordar una que decía así: "Escalambrujos come la zorra, le pica el rabo mueve la cola." Los escalambrujos son el fruto del rosal silvestre, si buscan en la wikipedia lo encontraran como Escaramujo. Además de para hacer mermeladas y formar parte de tesinas, sus semillas producían un desagradable picor al contacto con la piel, por lo que solían acabar con frecuencia en el cuello de la camisa del compañero que tuvieras delante de tu pupitre. La sonoridad de la palabra y su componente etnográfico me animaron a ponerla como título del blog.
Otro de los fotogramas que componen los recuerdos de mi abuelo es el interior de una cabina de tren. No recuerdo cuando, ni con quien, ni por qué, solo tengo dos fotogramas, uno es el de un cuadro de mandos lleno de botones circulares y otro es el de un tren de color plateado que a mi me parecía modernísimo pero del que tampoco tengo recuerdos de verlo circular en otros momentos.
De mi abuelo en esa estación ya no tengo más recuerdos, ni siquiera los tengo de mi padre allí. En cambio si que recuerdo con claridad como hace once años mi padre me acompañaba por primera vez a coger otros trenes que también iban hacia el norte. Eran días fríos y tristes, esperábamos a ver aparecer en el horizonte la luz del tren. Me encanta los colores de esta tierra en el otoño. El frió extremo de Teruel, sus horizontes infinitos, su soledad inmensa le confieren un halo mágico me a mi siempre me ha fascinado. Yo siempre estaba en silencio en cambio mi padre no paraba de darme consejos. Él, mi abuelo, mis tíos, mi madre, mi perro, mi gato, mi hámster, todos, depositaron sus esperanzas académicas en el primogénito, es preciso matizar que los defraudé a todos.
Yo aquellos días me sentía como el protagonista de El camino de Delibes, era desolador. Sentía una perdida enorme, un vaciarme por dentro. Rompía con mi pasado, con todo lo que me había forjado. Hoy, cada vez que repito el ciclo de subirme a uno de esos trenes que me llevan a Zaragoza, vuelvo a embargarme de esa sensación. Veo a mi padre envejeciendo en el andén y al adentrarse el tren en la oscuridad de la noche y verme reflejado en el contraluz del cristal ya apenas reconozco en mi a ese niño que jugaba entre las vías. Ésta estación tiene dos elementos contraproducentes, por un lado es anclaje de recuerdos y por otro es punto de fuga, de perdida, en ella se disuelven mis raíces, mi niñez y mis recuerdos.
El tren pasa junto a la casa en la que crecí de niño, a ella también asocio un fotograma. En su fachada había un rosal repleto de rosas y casi siempre puedo recordar con nitidez a mi madre, veinte añera, junto a él. Los trenes son animales mitológicos, sin duda. Pueden ser corceles alados que te trasporten a la libertad o desagradables monstruos que remuevan con su traqueteo el corazón haciendo aflorar los recuerdos.
Mañana más.
Ericeira

HE PASADO TODA LA NOCHE SIN DORMIR
He pasado toda la noche sin dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de maneras diferentes
de como ella me parece.
Hago pensamientos con el recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo
con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que
quiero. Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.
Fernando Pessoa
Rocketon
Rocketon es el blog del que fue durante mucho tiempo mi Alter Ego. Mi compadre es un tipo de los que abundan poco, de los que siempre han ido donde le han llevado sus botas, casi siempre con más corazón que cabeza. Por eso, si uno está atento y guarda silencio, puede oír el ritmo de sus sístoles y diástoles y enseguida comprender que es de esa gente que ni se vende, ni te vende.
Ahora mi partenaire de noches de juerga y malabares con botellas de ron se ha retirado de la farra activa. Se ha comprado una casita en el campo, quiere tener un huerto y va montado en un corcel plateado de 800 cc, a lomos del cual lo veo haciendo suyo el lema de la RAF: "Per Ardua ad Astra."
Léanlo que seguro que no les deja indiferentes.
http://rocketon.wordpress.com/
Haka Ka Mate
La Haka Ka Mate es una danza guerrera Maorí que utiliza el equipo de los All Blacks de New Zellanda. Éstos la representan delante del equipo contrario en cada partido. Tanto para mostrar respeto a sus tradiciones y antepasados, como para impresionar al equipo contrario. Y os aseguro que acojona.
En alguna ocasión algún equipo los ha desafiado a su vez. Tonga representó su propia danza frente a ellos o el equipo de Irlanda, en Lansdowne 1989, fue avanzando hacía ellos hasta prácticamente invadir su zona del campo. Puedes verlo aqui.
Este año pasado tuve la inmensa suerte de poder ver a los All Blacks jugar un partido en el mundial de Francia 2007. Y fue una de las experiencias deportivas más espectaculares que he presenciado. Estos ojitos míos que están acostumbrados a los piscinazos del Kun Agüero, a que los jugadores protesten cualquier decisión arbitral, a los insultos y violencia de la grada, no podía dejar de maravillarse viendo como jugadores que recibían las entradas más salvajes y duras que uno puede imaginar se vuelven a levantar y continúan el partido sin simular lesiones, ni perder tiempo; que los árbitros son respetados y sus decisiones no son discutidas; que el público es capaz de aplaudir y admirar una buena jugada, cuando ésta lo es, dando igual el equipo que la realice. Y sobre todo me impactó como al terminar el partido ambos equipos estuvieron más de 20 minutos sobre el campo, charlando, dando juntos la vuelta al estadio, fotografiándose unidos. Todo un ejemplo de sacrificio, entrega y deportividad.
El rugby tiene algo especial, solo el mero hecho de ser el último en profesionalizarse lo hace especial. Hasta el año 1995 los jugadores eran amateurs, es decir, en los equipos solía haber carniceros, albañiles, leñadores..... Hoy en día las grandes marcas y los contratos millonarios han invadido el deporte y de la mano de ellas algunos iconos reconocibles como Jona Lomu, probablemente de los mejores jugadores de la historia y el mediocre y cromañonesco Sebastian Chabal, que se hizo famosos este último mundial tanto por realizar un tackle que dejo noqueado a un jugador de Nueva Zellanda, como por recibir él uno del Argentino Leguizamon de los Pumas. Pero por suerte la profesionalización del rugby no la ha empozoñado como a su primo el fútbol.
El rugby genera valores educativos incuestionables como el compromiso y la solidaridad. Los pases siempre deben ser dados hacía atrás, al que corre detrás tuyo como apoyo, la melé es un esfuerzo de voluntades colectivas. El dramaturgo Jean Giraudoux dijo "Ocho jugadores fuertes y activos, dos ligeros y astutos, cuatro grandes rápidos y un último, modelo de sangre fría. El rugby es la proporción idónea entre los hombres". y el propio Churchill lo definió de esta manera:
"El fútbol es un deporte de caballeros jugado por rufianes, mientras que el rugby es un deporte de rufianes jugado por caballeros"
Ahí queda eso.
Antony and the johnsons
Podría decir que musicalmente es el mayor descubrimiento que he hecho en mi vida para regocijo de mis pabellones auditivos. Antony Hagerty consigue emocionarte desde que la primera nota de una canción suya sale de su garganta.
Este tipo nacido en el Reino Unido y exiliado a EEUU para formarse en el teatro experimental, terminó convirtiéndose en la admiración de muchos otros artistas, entre ellos Lou Reed que colaboró con él en varios temas.
Anthony juega con la ambigüedad, suele aparecer vestido de mujer en los conciertos, gran cantidad de sus temas tratan sobre la homosexualidad y observándolo se puede apreciar la clara influencia de Boy George, del que se confiesa seguidor desde la adolescencia y junto al que hace un dúo en la maravillosa You are my sister.
La canción que pueden escuchar en el enlace les atrapará para siempre, ese halo de glamour cabaretero y su incalificable voz hacen que los sentidos se llenen de emociones. No me alargo más, escúchenlo, descúbranlo y comiencen a amarlo.

